Los Tres Períodos de Duelo Judío.

La tradición judía estipula tres periodos sucesivos de luto, que disminuyen gradualmente su intensidad: Shivá (primeros seite días de luto); Shloshim (treinta días después de la muerte) y Avelut (doce meses hebreos desde una muerte).


1. Período de Shiva:
Luego del entierro y la primera cena de la familia empieza el primer período de duelo llamado Shiva. El día del entierro es contado como primer día de Shiva y continúa por siete días. En caso que el Shiva coincida con alguna festividad judía, será el Rabino quien estará en posición de aconsejar a la familia doliente qué hacer en cada situación particular.
La familia doliente se queda en casa durante el período de Shiva y es la comunidad judía la que visita a la familia para brindar su apoyo y consuelo. La familia sólo podrá salir de casa el día Sábado (Shabbat) para ir a la Sinagoga. Durante este período se realizan tres servicios (mañana, tarde y noche) para recitar la oración de Kaddish y así reconfortar a la familia.
El ambiente de la casa debe ser de sumo respeto. Los visitantes no deben esperar ser atendidos como visitas, sino por el contrario, deberán entrar en silencio y podrán llevar comida o frutas para la familia doliente. Las conversaciones deben ser sobre el fallecido. La presencia de familiares, amigos y miembros de la comunidad es muy importante para la familia doliente ya que simboliza su aprecio y consideración. Durante el Shiva se dejará encendida una vela por un período de siete días.

2. Período de Shloshim:
Este es el período de treinta días (Shloshim significa Treinta en hebreo) donde la familia del fallecido se reincorpora a sus trabajos, escuela, etc. Durante este período no se escucha música, cortarse el pelo, afeitarse, maquillarse y ningún otro tipo de forma de celebración. Si alguna celebración familiar interfiere con este período, se debe buscar al Rabino para absolver las dudas que puedan surgir.

3. Período de Avelut:
Este es el período observado por los hijos del fallecido y dura doce meses contados desde el día del entierro. Las fiestas, conciertos, teatros, etc. deben ser evitados. El hijo (s) del difunto deberá recitar la oración del Kaddish todos los días. Después de estos doce meses de duelo, la familia no estará permitida de continuar con el duelo formal, aunque algunas familias acostumbran recordar el año de fallecimiento en la Sinagoga (Yahrzeit). Todos los dolientes prenden velas en honor al fallecido las cuales permanecen encendidas por 24 horas.